lunes, 11 de abril de 2016

ENTRE EL INFINITO Y EL CERO, Andres París


Entre el infinito y el cero
Andrés París
Poeta de Cabra
Madrid, 2015

Andrés París (San Cristóbal, 1995) es estudiante de bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado al teatro, a la filosofía y a la competición de Poetry Slam, cuenta ya con dos libros en su haber: Sonetos y velas vanguardistas (Círculo Rojo, 2012) y Entre el infinito y el cero.

Encontramos en su obra lo que su biografía adelanta: un autor jovencísimo aunque reflexivo, curioso, que vive las inquietudes e inseguridades de la primera crisis de madurez. A través de la imagen y la metáfora, París da vueltas a los conceptos de la vida, el tiempo, la ausencia y las relaciones familiares ("Será que mi madre hace demasiado, / mi padre lo que puede").

Marcado por un fuerte simbolismo, Entre el infinito y el cero peca de hermetismo, haciendo que ciertos poemas resulten llanamente indescifrables a pesar de tratar temática universal. Sin embargo, las composiciones de línea más clara nos acercan a reflexiones interesantes. En estas últimas no resultan infrecuentes los versos de tono aforístico ("El tiempo es relativo, / la luz absoluta") como punto central del poema, permitiendo un respiro en una lectura compleja.

Figuras como la del caballo o el gato se repiten a lo largo de la obra, dotándola de una sensación de conjunto, especialmente destacable dada la corta edad del autor. No existen, de hecho, reseñables diferencias entre las dos partes que conforman el poemario, "Cero" e "Infinito", más allá de la temática. La primera ofrece una mirada del mundo desde los ojos del poeta, que observa las relaciones de quienes le rodean; así abundan, por ejemplo, las referencias al hombre en oposición a la mujer y el padre en oposición a la madre ("mi madre, la paz"; "mi padre es minero / y suyo es lo interminable del pozo"). Más intimista, "Infinito", trata el amor o el paso del tiempo desde una perspectiva introspectiva aunque, curiosamente, más universal.

Entre el infinito y el cero no es, en conclusión, obra para los amantes de una línea clara ni para aquellos que busquen una lectura superficial. Resultará ideal, sin embargo, para quien disfrute del tono reflexivo y de la lectura atenta y entregada del poema.


SENCILLEZ

Es todo tan sencillo.

El hospital de enfermos terminales
el tanatorio
y la incineradora,
enlaces de un solo puente.

Y el mar,
rodeándolo todo.


*Para adquirir el libro pueden seguirse las instrucciones aquí detalladas.

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