"En Memorias del mar hay dos despertares: el poético y el existencial o personal. La autora toma conciencia del objeto literario al tiempo que asume el discurrir de su reloj vital, el primer síntoma de que la madurez ha venido. Ambos descubrimientos se nutren y, mutuamente, se benefician el uno del otro. Pero no todo es elevación y solemnidad en la dicción y la temática, también hay lugar para la ironía (...)"
sábado, 12 de noviembre de 2016
Reseña en la revista Oculta
Gonzalo Gragera, poeta, reseña Memorias del mar para Oculta.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Reseña en "Brújulas y espirales"
La primera reseña de Memorias del mar (Valparaíso Ed, 2016) ha llegado de mano de Francisco Martínez Bouzas en su blog "Brújulas y espirales":
"La poesía de Rocío Acebal es una muestra paradigmática de la interrelación entre poesía e identidad femenina, creatividad poética y género. Sus versos abordan el deseo y su relación con la construcción de la identidad en torno a un sujeto-mujer, no tanto objeto de deseo, sino sujeto activo. Con miradas plurales y quizás subversivas para ciertos constructos sociales. Sus versos, teñidos con frescores juveniles, nos acercan una mirada atenta y al mismo tiempo explosiva y melancólica sobre la construcción de dicho sujeto que se hace tal también en el amor y en el deseo (...)"
sábado, 5 de noviembre de 2016
Memorias del mar en el blog de Pedro Robledo
Pedro Robledo recomienda Memorias del mar en su blog personal. Podéis leer su post haciendo click aquí.
El poemario Memorias del mar lo tengo en casa desde hace unas semanas y no puedo más que recomendarlo. Me sorprendió su madurez y la calidad literaria teniendo en cuenta la edad de Rocío Acebal. Es un lujo comprobar cómo ha pulido cada detalle para que puedas volver una y otra vez sobre sus versos, como el que sale a pasear por la bahía. Desde luego ha sido toda una sorpresa.
miércoles, 19 de octubre de 2016
ARTÍCULO EN LA REVISTA "OCULTA"
He tenido el placer de poder colaborar en la iniciativa de los maravillosos poetas Diego Álvarez Miguel y Xaime Martínez, la revista online "Oculta". Podéis ver mi colaboración aquí.
"(...) Es, además, por ese compromiso que, cuando la sociedad se resquebraja, cuando las crisis morales y de principios asolan, la poesía puede referirnos al bagaje ético que yace bajo la superficie. Si logramos una expresión asentada en ideales sinceros, en formas de vida y no en consignas pasajeras, podremos sobrevivir a las debacles morales colectivas. La producción de una clase intelectual comprometida con la verdad y consciente de las diversas realidades puede reconstruir el pensamiento de una sociedad."
"(...) Es, además, por ese compromiso que, cuando la sociedad se resquebraja, cuando las crisis morales y de principios asolan, la poesía puede referirnos al bagaje ético que yace bajo la superficie. Si logramos una expresión asentada en ideales sinceros, en formas de vida y no en consignas pasajeras, podremos sobrevivir a las debacles morales colectivas. La producción de una clase intelectual comprometida con la verdad y consciente de las diversas realidades puede reconstruir el pensamiento de una sociedad."
lunes, 5 de septiembre de 2016
MEMORIAS DEL MAR
Pronto llegará a librerías y ya está disponible en la tienda online de Valparaíso (aquí) mi primer libro, Memorias del mar. Para ir abriendo boca, dejo un poema.
EL CÍRCULO
La sábana escarchada de la arena
en tu mirar refleja el desgastado
recuerdo de otra aurora: el verde prado
testigo de pasión, la luna llena,
un cigarro, los gritos, tu melena,
su aliento de caballo desbocado;
de pronto, la tormenta del pasado
y tu rostro teñido por la pena.
Entonces, -sin ti- al paso de los años
un venturoso idilio en otra orilla,
una radio de fondo, el mismo tema;
el antiguo deseo, un gesto huraño,
los restos de salitre en mi mejilla,
la memoria del mar y este poema.
EL CÍRCULO
La sábana escarchada de la arena
en tu mirar refleja el desgastado
recuerdo de otra aurora: el verde prado
testigo de pasión, la luna llena,
un cigarro, los gritos, tu melena,
su aliento de caballo desbocado;
de pronto, la tormenta del pasado
y tu rostro teñido por la pena.
Entonces, -sin ti- al paso de los años
un venturoso idilio en otra orilla,
una radio de fondo, el mismo tema;
el antiguo deseo, un gesto huraño,
los restos de salitre en mi mejilla,
la memoria del mar y este poema.
lunes, 29 de agosto de 2016
lunes, 22 de agosto de 2016
SELECCIÓN: "Afrodita"
Y está triste
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano
Como una silla vacía.
CRISTINA PERI ROSSI
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano
Como una silla vacía.
CRISTINA PERI ROSSI
lunes, 15 de agosto de 2016
"NO LO ENTIENDO PORQUE NO SOY MUJER": CONTRA EL CONCEPTO DE UNIVERSALIDAD
"No lo entiendo porque no soy mujer" oímos a menudo al hablar de la poesía escrita por mujeres, "no es universal". Parece sencillo comprender que la verdad masculina -proveniente de una identidad de poder, con voz y voto- no encaje en la temática femenina tradicional de silencio, vergüenza, privación de libertad y forzada pasividad frente al mundo. Sin embargo, si tal diferencia existe: ¿por qué la mujer ha de aceptar la poesía masculina como universal?, ¿son las verdades masculinas más importantes?, ¿más generales?
Que la mujer y sus problemas pertenecen al espacio privado no es ninguna novedad: sus preocupaciones no salen a la luz de las plazas públicas, no son considerados de todos sino asuntos meramente circunstanciales. Con esto en mente, todo cobra sentido, ¿cómo podría algo circunstancial ser una verdad universal?, ¿cómo podría apelar a todos? Pero cuando Emily Dickinson narra su descontento cara a asumir el "honorable oficio de mujer y de esposa", Irene Gruss lamenta "y mientras pasaban / sirenas y disparos, ruido seco / yo estuve lavando ropa, / acunando, / cantaba, / y la persiana a oscuras" o Carolina Coronado describe las burlas que sufre ("—Jesús, qué mujer tan rara. / —Tiene los ojos de loca. / (...)—Dicen que siempre está echando / relaciones ella sola. / (...) Más valía que aprendiera / a barrer que a decir coplas...") no vienen a reflejar situaciones particulares ni aisladas. Todo lo contrario: apelan a una realidad compartida por la práctica mitad de las personas, a una verdad colectiva.
Lo absurdo de la situación resulta evidente al invertir la premisa: "no lo entiendo porque soy mujer". Incluso un poema tan fálico como "The beautiful poem" de Richard Brautigan ("...Meando hace unas horas / llegué a mirar mi pene / con cierto afecto. // Saber que ha estado dentro / de ti dos veces hoy / me hace sentir hermoso.") es comprendido por ambos sexos. Al fin y al cabo, lo importante no reside en la experiencia concreta sino en su significado. Entonces, si -como parece logico- asumimos que cualquiera puede comprender y encontrar reflejo en la poesia masulina, blanca, heterosexual y cisgénero, es razonable inferir que el hombre blanco, heterosexual y cisgénero podrá hacer lo mismo en la de otras identidades. Por otra parte, si no aceptamos la primera premisa, no tendría sentido hablar de "universalidad" ya que el poema "universal" de una identidad sería incomprensible para las demás.
En conclusión, no confundamos la verdad hegemónica con las múltiples verdades colectivas, ni la poesía derivada de la primera con la poesía universal. Haciéndolo, estamos privando de riqueza al mundo y de libertad a las identidades oprimidas. Permitamos que los lectores futuros encuentren un espacio acogedor en los versos de hoy, abramos las puertas a las múltiples experiencias y aprendamos de la diversidad.
Que la mujer y sus problemas pertenecen al espacio privado no es ninguna novedad: sus preocupaciones no salen a la luz de las plazas públicas, no son considerados de todos sino asuntos meramente circunstanciales. Con esto en mente, todo cobra sentido, ¿cómo podría algo circunstancial ser una verdad universal?, ¿cómo podría apelar a todos? Pero cuando Emily Dickinson narra su descontento cara a asumir el "honorable oficio de mujer y de esposa", Irene Gruss lamenta "y mientras pasaban / sirenas y disparos, ruido seco / yo estuve lavando ropa, / acunando, / cantaba, / y la persiana a oscuras" o Carolina Coronado describe las burlas que sufre ("—Jesús, qué mujer tan rara. / —Tiene los ojos de loca. / (...)—Dicen que siempre está echando / relaciones ella sola. / (...) Más valía que aprendiera / a barrer que a decir coplas...") no vienen a reflejar situaciones particulares ni aisladas. Todo lo contrario: apelan a una realidad compartida por la práctica mitad de las personas, a una verdad colectiva.
Lo absurdo de la situación resulta evidente al invertir la premisa: "no lo entiendo porque soy mujer". Incluso un poema tan fálico como "The beautiful poem" de Richard Brautigan ("...Meando hace unas horas / llegué a mirar mi pene / con cierto afecto. // Saber que ha estado dentro / de ti dos veces hoy / me hace sentir hermoso.") es comprendido por ambos sexos. Al fin y al cabo, lo importante no reside en la experiencia concreta sino en su significado. Entonces, si -como parece logico- asumimos que cualquiera puede comprender y encontrar reflejo en la poesia masulina, blanca, heterosexual y cisgénero, es razonable inferir que el hombre blanco, heterosexual y cisgénero podrá hacer lo mismo en la de otras identidades. Por otra parte, si no aceptamos la primera premisa, no tendría sentido hablar de "universalidad" ya que el poema "universal" de una identidad sería incomprensible para las demás.
En conclusión, no confundamos la verdad hegemónica con las múltiples verdades colectivas, ni la poesía derivada de la primera con la poesía universal. Haciéndolo, estamos privando de riqueza al mundo y de libertad a las identidades oprimidas. Permitamos que los lectores futuros encuentren un espacio acogedor en los versos de hoy, abramos las puertas a las múltiples experiencias y aprendamos de la diversidad.
lunes, 8 de agosto de 2016
DIARIO DE UN PURETAS RECIÉN CASADO, Víctor Peña Dacosta
Víctor Peña Dacosta
Ediciones Liliputienses
Cáceres, 2016
Víctor Peña Dacosta (Plasencia, 1985) recientemente despidió su soltería. Este dato, que podría parecer irrelevante o incluso inadecuado al hablar de poesía, toma relevancia desde un primer momento en la última obra del placentino, Diario de un puretas recién casado. Pero el curioso título no solo habla del estado civil de su autor; la referencia a Juan Ramón Jiménez es también una declaración de intenciones, una nota aclaratoria: Peña Dacosta ha hecho los deberes.
Coloquial, cercana y sorprendente, así podría definirse esta última entrega. Nos ofrece otra mirada hacia hitos de las relaciones amorosas como los votos nupciales ("Prometo con los dedos rectos serle / fiel de palabra y obra y esconder un mínimo / las carpetas del porno (...) Prometo traerle flores de vez en cuando / acordarme alguna vez de alguna fecha / no meter cosas sin tapar en la nevera...") sin miedo a apelar a la flamenca de whatsapp, al porno o a los emoticonos. Peña Dacosta busca lo hermoso en la realidad en lugar de inventar un espacio idílico de amor y flores, trayéndonos a menudo a la memoria los versos de "Canción de aniversario" de Jaime Gil de Biedma: "la realidad -no demasiado hermosa- con sus inconvenientes de ser dos".
Resulta curiosa la fuerte relación entre el amor y la política que encontramos en Diario de un puretas recién casado, pasando por la lucha contra el heteropatriarcado desde los gestos románticos ("y paguemos a medias, vida mía / acabemos juntos con tantos siglos / de opresivo patriarcado") o la comparación del "sacrificio conjunto" del amor con el comunismo ("Pero con ciertas garantías de éxito"), pasando por una de las mejores composiciones: "Si se puede...".
Aunque entre preparativos de boda y gestos de amor, el placentino también encuentra hueco para, sin abandonar nunca su característico humor, relatar los cambios de la madurez ("...supongo / que existe un yo distinto / en otra dimensión sin extra de queso"), y también a aquellas cosas que nunca parecen cambiar ("Me levanto como cuando estaba / soltero: empalmado pero jodido / de la nariz y la vida, cansado / de mi cuerpo y la lucha diaria / con los niños y la almohada").
SI SE PUEDE...
Sin más armas ni bandera
que mi pantalón de pinza negro
y mi polo pijo y rojo, reivindico
un anarquismo mainstream
en pos de la centralidad.
lunes, 1 de agosto de 2016
SELECCIÓN: "Si fuera al menos aquel terrible..."
Si fuera al menos aquel terrible,
el de la humillación a nada comparable,
año 1993
cuando no teníamos nada más
que el uno al otro.
Ojalá fuera aquel terrible,
aquel tantas veces terrible 1993.
Tendría todavía cinco años completos
para poder mirarte
y tenerte a mi lado.
IZET SARAJLIC
el de la humillación a nada comparable,
año 1993
cuando no teníamos nada más
que el uno al otro.
Ojalá fuera aquel terrible,
aquel tantas veces terrible 1993.
Tendría todavía cinco años completos
para poder mirarte
y tenerte a mi lado.
IZET SARAJLIC
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