lunes, 27 de junio de 2016

SELECCIÓN: "Redención"

Dime una palabra amable antes de que termine el día.
Me dijiste “cariño, tienes que ser fuerte, no puedes
depender de esa gente, estás muy cansado,
olvídalos, ayúdame a recoger el lavavajillas”
y yo miraba la noche de octubre con sus estrellas
entrar en nuestra casa, iluminar nuestros cuerpos,
vaciar nuestras almas, y tú dijiste “cena algo,
hay un poco de arroz en el horno, cena algo, cariño,
come algo, y olvídate de todas esas ideas absurdas
sobre el odio y el fracaso, ese arroz está divino”
Dime una palabra amable antes de que termine el día.

                                                                                          MANUEL VILAS

lunes, 20 de junio de 2016

MEMORIA DEL PÁJARO, Jesús Montiel


Memoria del pájaro
Jesús Montiel
Ed. Hiperión
Madrid, 2016

"Al autor de este libro le gusta su vida. El problema es que su vida no le gusta a casi nadie." Así comienza Memoria del pájaro de Jesús Montiel (Granada, 1984), último ganador del Premio Hiperión. Y es que, ciertamente, la vida que relata el granadino a lo largo de los 32 poemas que componen el libro no es una experiencia que pudiera considerarse trepidante: ni aventuras fugaces en playas lejanas, ni viajes a uno u otro rincón del mundo ("Ya empiezo a echar de menos la aventura / de estar contigo en casa y con los niños"). Nos descubre, por el contrario, los milagros de la vida tranquila: el amor a lo largo de los años, las preguntas incómodas de un niño, los pequeños gestos de cariño, el paisaje a través de la ventana... Sin abandonar nunca el lenguaje de la cotidianidad, lo más mundano se transforma en una chispa de luz, por unos instantes el mundo está bien hecho. No hay poemas prescindibles o banales en este aspecto, ninguno falla en provocar un sencillo deslumbramiento.

Sin embargo, tampoco hay grandes emociones, fuegos artificiales por encima de las chispas. La vuelta constante sobre el aurea mediocritas doméstica puede terminar resultando reiterativa -el buen gusto, como bien apuntó Albert Camus, consiste en no insistir-. Por ello, llegan como una brisa de aire fresco los poemas sobre la cuestión social, más variados. Su gran acierto en este aspecto reside en huir de la proclama panfletaria, en situar la lírica siempre por encima de la consigna. Así, resuelve con soltura piezas sobre la crisis de refugiados, la escasez de agua en el tercer mundo ("Mira bien la botella que sujetas // No es justo que resulte tan sencillo.") o la clase política. Pero Memoria del pájaro nos recuerda que la crisis no sólo es económica, sino de valores. Si ya su reivindicación de la vida "fuera de la lógica del beneficio" bien podría por sí misma constituir una crítica a la sociedad moderna, varios versos la hacen explícita: el reflejo de una familia en la que "cada uno hace su vida después del microondas", de aquellos que prefieren los viajes a la comodidad y el cariño de un hogar, de la fugacidad de los intereses...

A Jesús Montiel le gusta su vida. Los lectores, sin duda, disfrutarán de su manera de contarla.


00:00

Ayer la oscuridad me visitó.

Hacía mucho frío delante del espejo.
La tarde era de abril.
Pero nevaba.

En medio de una máxima negrura
usé como linterna tu recuerdo
y fue mucho más fácil la paciencia:

las horas que duré sin alumbrado
pasaron menos lentas.
Y en medio de un invierno repentino
podía sin esfuerzo presentir
un eco de pisadas:
                                 tu beso andaba cerca.

La luz me sorprendió sobre las 00:00.
Volvías a mirarme.

domingo, 19 de junio de 2016

SELECCIÓN: "Casa de misericordia"

El pare afusellat.
O, com el jutge diu, executat.
La mare, la misèria i la fam,
la instància que algú li escriu a màquina:
Saludo al Vencedor, Segundo Año Triunfal,
Solicito a Vuecencia deixar els fills
dins de la Casa de Misericòrdia.
El fred del seu demà és en una instància.
Els orfenats i hospicis eren durs,
però més dura era la intempèrie.
La vertadera caritat fa por.
És com la poesia: un bon poema,
per bell que sigui, ha de ser cruel.
No hi ha res més. La poesia és ara
l’última casa de misericòrdia.

                                         JOAN MARGARIT

lunes, 13 de junio de 2016

SELECCIÓN: "Durar"

Yo pasaré y apenas habré sido,
-frágil destino de mi pobre arcilla-.

Hijo, cuando yo no exista,
tú serás mi carne, viva.
Verso, cuando yo no hable,
tú, mi palabra inextinta.

                               ÁNGELA FIGUERA AYMERICH

SELECCIÓN: "Poema XVI"

She rose to His Requirement—dropt
The Playthings of Her Life
To take the honorable Work
Of Woman, and of Wife—

If ought She missed in Her new Day,
Of Amplitude, or Awe—
Or first Prospective—Or the Gold
In using, wear away,

It lay unmentioned—as the Sea
Develop Pearl, and Weed,
But only to Himself—be known
The Fathoms they abide—

                        EMILY DICKINSON

*traducción de Lorenzo Roal

lunes, 6 de junio de 2016

EL BOSQUE SIN REGRESO, Antonio Rivero Taravillo


El bosque sin regreso
Antonio Rivero Taravillo
La isla de Siltolá. Colección Tierra
Sevilla, 2016

Coordinador de la revista sevillana Estación Poesía, traductor de numerosos poetas angloparlantes, autor de Lejos (La isla de Siltolá, 2011) y Lo que importa (Renacimiento, 2015) entre otros volúmenes de poesía, reciente ganador del Premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías con Cirlot. Ser y no ser de un poeta único..., el nombre de Antonio Rivero Taravillo (Melilla, 1963) no pasa desapercibido en el mundo literario. Su última creación, El bosque sin regreso (Siltolá, 2016), tampoco lo hace.

Desmarcándose de la linea de sus dos últimos poemarios publicados, La lluvia (Renacimiento, 2013) y Lo que importa, hace gala de un gusto por la ironía y el sarcasmo entremezclados con un tono melancólico ("Me estoy desertizando porque tu no vienes. / Preveo inundaciones y desastres / como consecuencia de este calentamiento global"). La añoranza del tiempo pasado, una juventud retomada en las aceras de Dublín, o en un amor en ocasiones plácido, en ocasiones feroz, pero siempre bañado por el aura de lo que se sabe perdido, son temas recurrentes a lo largo de las tres secciones que componen esta extensa obra.

La gravedad oculta tras una aparente ligereza de ciertos versos nos trae recuerdos de Víctor Botas o Borges, mientras que otros apuntan directamente a Cernuda, entre otros referentes hispanoparlantes. Pero desde la dedicatoria misma, en la cual se recuerda a los personajes ficticios de Joyce Gretta Conroy y Michael Furey, podemos apreciar que la principal influencia de Rivero Taravillo se encuentra en la literatura anglosajona. Su labor como traductor se hace palpable no sólo en su estilo, sino también en las numerosos guiños a autores y paisajes ("Enviando un ejemplar de la Poesía Reunida de W.B. Yeats", "Tu nombre es Maud", "Extras").

Poemas como "Fidelidad", en el cual referencia traducciones como las de La dama de Shalott y otros poemas (Pre-textos, 2002) de Tennyson o Sonetos (Renacimiento, 2016) de Shakespeare (“Si el niño que admiraba Camelot / terminó publicando traducciones de Alfred Tennyson; / si el joven que leía con devoción a Shakespeare / puso en su lengua los Sonetos, y de paso / Venus y Adonis, Lucrecia y lo demás..."), entroncan con lo anterior y sirven de muestra de otra constante del libro: la experiencia personal en su forma más específica, que conduce acertadamente al terreno de la emoción universal.  Él mismo apuntará en una esclarecedora nota de autor que "[el protagonista poemático] converge mucho de lo que es mi mundo, pero también, porque aspira a ser poesía, se aparta de mi". Infrecuente en el panorama actual pero siempre grato es precisamente el interés de ese breve apéndice que culmina la obra, en el cual se prescinde de alabanzas banales a compañeros, amigos u otros compromisos, optando por unas breves aclaraciones al respecto del libro.

LA TAZA INTACTA

La mañana en que te conocí,
aunque a punto estuve de hacerlo,
no me atreví a invitarte a un café;
y te dejé marchar,
no sé si para siempre.

Aquel café que no tomamos juntos
cómo me quita hoy el sueño.

lunes, 2 de mayo de 2016

SELECCIÓN: "La razón que me impide dormir"

Las lágrimas revelan mis secretos en un río
donde hay tantas señales de belleza;
es un río que rodea jardines
y jardines que bordean el río;
entre las gacelas hay una humana
que posee mi alma y tiene mi corazón.
Esa es la razón que me impide dormir:
cuando suelta sus bucles sobre el rostro
parece la luna en las tinieblas de la noche;
es como si a la aurora se le hubiese muerto un hermano
y la tristeza se hubiese vestido de luto.

                                  HAMDA BANAT ZIYAD

lunes, 25 de abril de 2016

LOS ÚLTIMOS PERROS DE SHACKLETON, Ben Clark


Los últimos perros de Shackleton
Ben Clark
Sloper
Palma de Mallorca, 2016

Pocos poetas jóvenes cuentan con una trayectoria semejante a la de Ben Clark (Ibiza, 1984), premio Hiperion por Los hijos de los hijos de la ira (Hiperion, 2006), Premio Nacional de Poesía Joven Félix Grande por La mezcla confusa (Universidad Popular José Hierro, 2011), Premio de Poesía Joven Radio Nacional de España por Mantener la cadena de frío (Pretextos, 2012), su obra está representada en la reciente antología joven Re-generación (Valparaíso, 2016), entre otras: ahondar en las expectativas que suscitaba su nuevo poemario, por tanto, carece de sentido.

Los últimos perros de Schackleton es un relato atrevido y novedoso, que parte de la conocida expedición del anglo-irlandés Ernest Henry Shackleton como metáfora de la relación amorosa. Consecuentemente, el planteamiento de ésta es el de una aventura,  un empeño irracional pero inexorable que no entiende de adversidades ("avanzo hoy con el César y el pingüino / pensando cada cual en sus pasiones / con miedo sólo al miedo a lo difícil"). Los perros, único motivo de alegría, último entretenimiento, y su sacrificio como única forma de supervivencia completan la imagen: una vez muere el primer perro, se ha llegado a un punto de no retorno ("esperando el regreso / fracturándote poco a poco, tú / que todo lo entregaste. ¿Dónde estuve? / Estuve asesinando a nuestros perros.)

Llama poderosamente la atención la variedad de registros y miradas del poeta ibicenco, que sorprende con un imaginario poco común sin que ello comprometa la comprensión del poema. Esta originalidad queda patente, por ejemplo, en "Envídiame, yo puedo amarte aún" que plasma una sensación de naturalidad y urgencia a través de una renuncia casi total al uso del sustantivo (“Cuando tú y cuando entonces y después / y me dijiste y puede que si hubiéramos”). En pocas páginas avanza del absoluto desgarro y la desesperanza ("Negro mar, cementerio de tentáculos / asco y zozobra gel náufrago es más grande / que el mar...") a la admiración de los pequeños acontecimientos diarios y el hecho de estar vivo ("Es extraño vivir y beber zumos / sobre arenas doradas en septiembre / hablar con el objeto de tu amor") o a un acidísimo uso de la ironía, que encuentra su mayor expresión en "Darwin se acerca a Lady Macbeth un sábado noche".

Comenzaba diciendo que pocos poetas jóvenes cuentan con una trayectoria como la del poeta ibicenco a las espaldas. Aún menos son capaces de superar las expectativas que ésta suscita, pero Ben Clark lo ha conseguido: Los últimos perros de Shackleton es un paso más hacia la consolidación de una poética muy prometedora, que le sitúa como uno de los poetas jóvenes más destacados del panorama nacional.


YOU ONLY LOVE ONCE
(escuchando a Loussier en la cocina)

Cuida que estén visibles los rincones
-dijo una vez mi madre-;
no existe otro secreto para un aspecto limpio.

Desdeña el fuego lento,
compra un buen suavizante pero vasos baratos. 

No intentes comprender cuando estés triste.
Olvida, cuando puedas olvidar,
y no llames jamás más de dos veces
sin que nadie descuelgue al otro lado. 

lunes, 18 de abril de 2016

SELECCIÓN: "Intemperie"

Ni aquí ni en ningún sitio vale nada
tu dolor: es inútil, nos molesta.

Debes dejarlo fuera, con los perros

                        FRANCISCO JOSÉ MARTÍNEZ MORÁN

sábado, 16 de abril de 2016

SELECCIÓN: "Lo oculto"

Por cuanto hice y por cuanto dije
que no traten de encontrar quién era yo.
Un obstáculo se alzaba y transformaba
mis acciones y mi modo de vivir.
Un obstáculo se alzaba y me detenía
muchas veces cuando iba a hablar.
Mis acciones más inobservadas
y mis escritos más ocultos
-sólo por allí me entenderán.
Mas acaso no vale la pena gastar
tanta atención y tanto esfuerzo para conocerme.
Más tarde -en la sociedad más perfecta-
algún otro, hecho como yo,
ciertamente surgirá y actuará libremente.

                        CONSTANTINO KAVAFIS